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El acceso al agua transforma vidas frente a la migración en Honduras

Goascorán, Honduras.- Es un verano extremo con temperaturas superiores a los 40 grados centígrados y vientos ardientes del norte en la comunidad de La Puya, Municipio de Goascorán, en el Departamento de Valle, sur de Honduras. Un grupo de campesinos se levanta temprano como de costumbre para realizar algunas tareas de campo.

En verano, de diciembre a abril, los campesinos y sus familias no pueden sembrar maíz ni otros cultivos por la sequía que predomina en la región. En la época de “primera” (mayo a julio) no hay mucha agua y el maíz fracasa. En esta zona, todo mundo dejó de sembrar en primera por el problema del agua y plagas. Así que muchos buscan emigrar a los Estados Unidos.

Los efectos del cambio climático han tenido consecuencias desastrosas para el sector agrícola en la zona sur de Honduras. La incidencia de temporadas de lluvias erráticas reduce la probabilidad de que los agricultores inviertan en cultivos de mayor valor que tienen el potencial de aumentar sus ingresos, mejorar la dieta de sus familias y, en consecuencia, mejorar la calidad de vida de los hogares.

Don Andrés Melendez, pequeño productor del sur del país

Ante la problemática de la sequía, don Andrés Melendez, 58 años, líder de la comunidad, acostumbra ir al campo a limpiar potreros, así como cuidar y alimentar el ganado, unas vaquitas que ha logrado adquirir con el tiempo por su trabajo como asalariado y la ayuda de sus hijos, quienes emigraron a los Estados Unidos por falta de oportunidades y apoyan a su familia con remesas en esta región pobre del país.

De repente las cosas cambiaron para los pequeños productores y sus familias de la zona, quienes experimentaban un futuro incierto. Global Communities con el apoyo financiero de USAID y fondos propios adicionales, los apoyaron con una iniciativa de cosechas de agua lluvia que les permite ahora cultivar y cosechar hasta tres veces en el año.

Con el apoyo de la Secretaría de Agricultura (SAG), se construyó un reservorio o laguna para captar agua lluvia en invierno en un terreno de propiedad de don Andrés, líder del grupo “Nuevo Amanecer”. Global Communities brindó la asistencia técnica al grupo en la comunidad de La Puya para realizar el proyecto de manera experimental, a fin de probar los beneficios de las cosechas de agua. Igual se hizo en otras tres comunidades con grupos de pequeños productores.

“Esto no se había visto en la zona”, expresa doña Blanca, esposa de don Andrés. “Esto fue una gran cosa que a todos nos sorprendió. Antes nosotros solo nos dedicábamos a sembrar maíz y ya. Nosotros solo lográbamos el agua de invierno. Ahora hemos logrado maíz, frijoles, zucchini y sandía en pleno verano”, revela con entusiasmo doña Blanca.

“Decidimos quedarnos”

“El proyecto de cosecha de agua ha venido a ayudarnos bastante, porque sin agua para cultivar, la gente se va a los Estados Unidos a buscar una mejor oportunidad, así como lo hice yo. Yo no volvería a migrar, aprendí mucho y ahora puedo desenvolverme con el manejo de la cosecha y los cultivos sin necesidad de pasar todas esas dificultades en el camino hacia Estados Unidos”, expresa Juan Carlos Velásquez, otro miembro del grupo.

La construcción de embalses y la entrega de kits agrícolas para generar producción sostenible de maíz, sandía, calabaza, frijoles y otros vegetales, fue la meta del proyecto Cosecha. Es así que se validó la metodología a fin de proporcionar evidencia a los tomadores de decisión, políticos y donantes sobre el impacto de esta tecnología en la agricultura de esta región.

Dr. Alfredo Rueda dando asistencia técnica a los pequeños productores

Esto se hizo proporcionando evidencia y enseñando a los productores sobre cómo los embalses, combinados con riego por goteo de baja presión, mejoras en las prácticas agronómicas y la organización de los grupos de productores, aumentan el rendimiento de los cultivos, mejoran los ingresos familiares y generan beneficios sociales y ambientales, evitando la migración de los jóvenes, quienes no encuentran oportunidades de desarrollo en sus comunidades.

“El sistema funciona”, dice don Andrés. Ahora el agua está ahí en el reservorio y producimos hasta tres cosechas al año”, expresa con confianza después de haber probado la tecnología.

“Dado que ahora tienen riego con cosechas de agua, los pequeños productores sembraron por primera vez en más de 10 años en la época de primera (verano),” revela el Dr. Alfredo Rueda, investigador principal del Proyecto Cosechas, profesional graduado de la Universidad de Zamorano y de la Universidad de Cornell, USA.

Don Andrés revisando el cultivo de maíz logrado en verano con la cosecha de agua.

En el cultivo de maíz para elote fresco bajo riego en 2,500 metros cuadrados (1/3 de manzana), se logró obtener utilidades de 27 mil 873 lempiras (US$ 1,162.00) después de haber invertido 5,827 lempiras (US$ 246.00) en riego, agua, fertilizante, semilla mejorada y buenas prácticas agrícolas. Adicionalmente, se generó alimento para ganado con los desechos del maíz (guate).

Asimismo, el grupo cultivó sandía en tres mil metros cuadrados con el sistema de cosechas de agua y riego con fertilizante con el uso de mangueras de baja presión. Los pequeños productores integrados por ocho miembros del grupo “Nuevo Amanecer”, lograron utilidades de 29 mil lempiras (US$ 1,208.00) luego de haber invertido 10,800 lempiras (US$ 450.00) en costos de producción.

“Yo de mujer—dice doña Blanca– invertí como unos seis mil lempiras en los cultivos porque tuve que pagar un mozo. Yo tuve que vender una vaquita para pagar el mozo. Ese dinero lo voy a recuperar y hasta ganar con el sistema de cosechas de agua. A futuro, nuestros planes es producir más cosechas. Ahora podremos sembrar hasta camote”, concluyó.

“Mis compañeros y yo decidimos quedarnos en el país. Con nuestro ejemplo hacemos conciencia en comunidades aledañas para que la gente no se vaya, pues con agua en la cosecha tenemos un futuro. Por eso, este tipo de proyectos debe extenderse a otras zonas áridas igual que las nuestras, porque cada vez hay más calor y menos agua”, puntualizó Juan Carlos.

Doña Blanca de Melendez apoyando las actividades de campo

Dado el éxito de esta tecnología, la metodología del Proyecto Cosecha se puede aplicar a otras partes de Honduras.

Este proyecto ha sido posible gracias al apoyo de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos de América (USAID) / Development Innovation Ventures (USAID/DIV), fondos propios de Global Communities, el apoyo de la SAG y los gobiernos locales.

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